¿Tienes una idea que transforme vidas pero no sabes qué estructura legal elegir? Te lo explico. 🚀
Si estás considerando lanzar un proyecto de impacto social, seguramente te has preguntado: ¿debo crear una ONG, una Fundación o una Empresa Social? La respuesta depende de tu visión, tu modelo de financiación y cómo concibas el retorno de tu inversión. Déjame ayudarte a clarificar estas diferencias.
LA ENCRUCIJADA: LUCRO CON PROPÓSITO vs SIN ÁNIMO DE LUCRO
En realidad, estamos ante un dilema fundamental: ¿quieres que tu proyecto genere ingresos que reviertan en los emprendedores/socios o prefieres que todo lo generado se reinvierta en la misión social?
Esta decisión inicial te abrirá dos caminos completamente distintos.
CAMINO 1: CON LUCRO COMO MEDIO (NO COMO FIN) – LA EMPRESA SOCIAL
Una Empresa Social es una estructura híbrida donde el modelo de negocio es sostenible porque genera ingresos. Aquí es fundamental entender esto: la ganancia es el medio para lograr el fin social, no el objetivo último.
Características clave:
Estructura legal flexible: Puede constituirse como Sociedad Limitada, Sociedad Anónima u otra forma empresarial tradicional.
Socios y Fundadores con retorno de inversión: Los impulsores del proyecto pueden percibir dividendos o ganancias derivadas de la actividad empresarial. Esto atrae inversores que buscan tanto rentabilidad como impacto.
Modelo de financiación basado en prestación de servicios: Tu sustentabilidad proviene de vender productos o servicios que resuelven problemas sociales o ambientales. Ejemplos: cooperativas de inserción laboral, empresas de comercio justo, negocios de economía circular.
Agilidad y escalabilidad: Puedes acceder a financiación privada, inversión de impacto, créditos convencionales y capital riesgo. Tu estructura es similar a cualquier empresa.
Impacto medible: Aunque es lucrativa, debe demostrar su propósito social mediante indicadores de impacto claros.
Ideal para: Emprendedores que creen en la autosustentabilidad, que tienen un modelo de negocio replicable, que buscan generar empleo inclusivo o resolver problemas a través de la comercialización.
CAMINO 2: SIN ÁNIMO DE LUCRO – ONG, ASOCIACIÓN O FUNDACIÓN
Estas estructuras comparten un principio fundamental: ningún beneficio puede ser distribuido entre socios o fundadores. Todo se reinvierte en la misión.
Asociación:
Forma jurídica más accesible. Requiere mínimo de socios (generalmente 3), trámites administrativos simples y bajos costos de constitución.
Socios sin retorno de inversión: Los impulsadores participan por convicción, no por ganancia económica.
Gobernanza democrática: Las decisiones se toman en asamblea, donde todos los socios tienen voz.
Fundación:
Estructura más formal y profesional, diseñada para proyectos con patrimonio o dotaciones iniciales significativas.
Requiere un capital inicial mínimo (variable según país).
Gobernanza a través de una junta directiva, no asamblea de socios.
Mayor transparencia regulatoria y requisitos administrativos.
ONG (en sentido amplio):
Es el término coloquial para cualquier Organización No Gubernamental, que puede ser tanto una Asociación como una Fundación.
Modelo de financiación en ambos casos:
Donaciones privadas (individuos, empresas).
Subvenciones públicas (gobiernos, organismos internacionales).
Prestación de servicios (aunque sin obtener lucro).
Eventos, campañas de crowdfunding.
Ideal para: Activistas, voluntarios, expertos que aportan su tiempo, profesionales apasionados con una causa, cuando la sostenibilidad a través de ingresos no es viable o no es la prioridad.
¿CÓMO DECIDIR?
Hazte estas preguntas:
- ¿Mi modelo es autofinanciable? Si puedo vender un producto o servicio que genera ingresos suficientes para sostener mi impacto → Empresa Social.
- ¿Necesito atracción de inversión o tengo limitaciones presupuestarias? Si dependo de donaciones, subvenciones y voluntariado → ONG/Asociación/Fundación.
- ¿Quiero remunerar a mis socios/fundadores? Si sí → Empresa Social. Si no → No lucrativa.
- ¿Tengo un patrimonio inicial significativo o una dotación? → Fundación (más profesional para activos grandes).
- ¿Busco agilidad y escalabilidad rápida? → Empresa Social (menos burocracia).
- ¿Priorizo la participación democrática? → Asociación (más horizontal).
MI EXPERIENCIA EN EL SECTOR
He visto proyectos extraordinarios en ambos modelos. Las Empresas Sociales que funcionan son modelos de negocio replicables, escalables y que demuestran que hacer bien te permite hacer el bien. Las ONGs más impactantes son aquellas que tienen una causa clara, una gobernanza transparente y una diversificación de ingresos.
La verdad es que no existe una opción «correcta» en abstracto. Existe la opción correcta para tu proyecto, tu visión y tu contexto.
Lo que sí puedo asegurarte: cualquiera que sea tu decisión, requiere rigor, transparencia, impacto medible y una comunidad comprometida detrás. Esos son los pilares de cualquier proyecto social transformador.
¿En qué fase estás tú? ¿Ya elegiste tu estructura o aún estás evaluando? Encantado de conversar contigo. En la web tienes un formulario de contacto para ello.

